miércoles, 2 de julio de 2008

La desigualdad a la orden del día

"La causa de la persistencia de la desigualdad en la región es que la construcción y evolución de las instituciones ha respondido a los intereses y defensa de las élites, independientemente del tipo de régimen político o económico del momento".

Esta es una afirmación del Banco Mundial. Pero se preguntarán por qué traigo esto a escena si se supone que debo hablar de democracia, bueno porque la desigualdad es el fruto de un sistema y ese sistema se supone que lo elegimos por medio de la democracia. Pero si nosotros lo elegimos ¿por qué no nos beneficia y funciona mal? ¿Por qué hay hambre y miseria? ¿Será que esa democracia en la que creemos no es verdadera?

¿Que es la democracia entonces?

Puede ser entendida desde varios puntos. Godofredo Aguillón explica que “dar un significado a la palabra democracia es parte de una guerra teórica y política por controlar el mundo y que el orden sistémico posee la capacidad para construir conceptos y ponerlos en circulación de forma rápida y eficiente”.

En ese sentido, el concepto de democracia es construido de manera estratégica, con esto me refiero a que se construye con el objetivo de convencer al pueblo para luego llegar al ansiado poder, no importando si ese concepto de democracia es cierta.

Una verdadera democracia no se queda solo en promesas de igualdad y en discursos poéticos sino que es pensada para el pueblo y en función de este. Sin embargo, los que están en el poder siempre buscan su beneficio personal. En los países de América Latina, por ejemplo, la relación élite y empleado es clientelar; es decir, basada en un intercambio desigual de intereses particulares. Algo que es primordial y que se olvida es que es el trabajador el que hace funcionar el sistema y que por consiguiente merece un trato más justo.

Estado gobernabilidad y democracia

Estas palabras son complementarias porque no hay una gobernabilidad sin un estado; por tanto, ésta se fundamenta en el estado. Ahora bien, en la actualidad se habla de que esta gobernabilidad ya no pertenece a un solo estado sino que ahora es internacional, lo que deduce el término que está de moda: GLOBALIZACIÓN.

La globalización no solo abarca lo económico sino que también incluye lo político, cultural, religioso y social; en ese grado, nuestros estados ya no actúan por sí mismos sino que en función de esta nueva ideología que no avanza sola sino que con el apoyo del cuarto poder: Los Medios de Comunicación, que son los principales difusores de las nuevas corrientes que trae la globalización.

Los MCS tienen tanto poder que pueden decidir que es lo visible y lo invisible y en ese grado todo lo invisible no existe.

Ellos, los MCS, solo obedecen a sus dueños y a lo que les permitan publicar… ¿Y quienes son esos dueños? Los mismos que están en al cúspide del sistema, entonces no esperemos que muestren lo necesariamente visible ya que solo mostraran lo que sus dueños consideren que debe ser visible. En otras palabras manipulan la información a su conveniencia.


¿Dios existe?

Mucho se habla sobre la existencia de Dios. La gente a diario lo culpa de todas sus desgracias pero no se pone a pensar si en realidad es Dios el culpable.


Las catástrofes y todas las desgracias de este mundo no son culpa suya ya que a veces con nuestras propias acciones las provocamos. Por ejemplo, las inundaciones, que se están causando a raíz del derretimiento de los polos; el hambre, que se da por la mala distribución de las riquezas; la pobreza, violencia y muchos otros problemas que tienen su origen en nuestra misma culpa.


Lo que pasa es que nuestro propio orgullo no nos permite reconocerlo y hace que siempre estemos buscando culpables de todo lo que nos pasa.

El mismo mundo materialista nos empuja a creer eso, hemos llegado al punto de avergonzarnos de creer en Él y de negarlo para no perder la amistad de nuestros amigos.

¿Qué estamos haciendo?

No es esto lo correcto y no es justo que solo lo busquemos cuando hay terremotos o problemas en nuestra casa sino que siempre porque es quien da la fuerza y nos da la vida.

Me molestan las imágenes que están en internet de mujeres dando de mamar a niños casi convertidos en calaberas porque creo que la solución está en nuestras manos pero siempre estamos buscando, como dije antes, un culpable

sábado, 21 de junio de 2008

La mujer en el mundo de hoy

Desde siglos se ha creído que la mujer es simplemente el complemento del hombre, la que secunda sus ideas y aprueba lo que ya está dicho. Esta idea fue creada en forma conjunta debido a que la mujer se comportaba de una manera más sumisa frente a su esposo y apoyando simplemente su pensamiento.

Con el hecho de llevar en su nombre el apellido de su esposo hace constar el sentido de pertenencia y su autoridad sobre ella. Pero, con el pasar del tiempo, la mujer ha empezado ha defender sus derechos y a demostrar que también es capaz de tomar sus propias decisiones. Por ejemplo, en Irán las mujeres tienen una lucha constante por ser vistas como independientes.

En nuestro país, la disputa es diferente. No hay una lucha directa de género sino que hay un esfuerzo de la mujer para ser reconocida como capaz, ya que hay muchos hombres que creen que algunas mujeres se valen de su físico para lograr un buen puesto y esta idea es muy difundida entre ellos; en otras palabras, no creen que pueda lograrlo por si sola.

Ahora bien, no solo los hombres difunden la idea de machismo, también hay mujeres que contribuyen a esto porque a estas alturas de la vida creen que su deber es servir a su esposo y no causarle disgustos. Hay unas que hasta creen que una mujer es tonta cuando no hace todo lo que su esposo dice y que si el se va de la casa es su culpa.

En lo personal no comparto esa idea, pero si creo que la mujer debe darse su lugar y defenderse como ser humano capaz que es.

¿Somos libres?

Cada mañana cuando abro mis ojos, lo primero que escucho es la alarma del celular que me anuncia que es hora de levantarme. No muy contenta, hago el respectivo ritual de preparación y me dispongo a ir a la Universidad.

Las calles están solas, pues todavía es muy de mañana. Por la ventana del microbús puedo ver a las personas apresuradas hacia sus trabajos, acelerando sus carros una y otra vez porque para variar se les ha hecho tarde. Después de pelear con el microbusero, que les arrebató el derecho de carril, se desvían hacia otra dirección.
Después de observar este pleito cotidiano vuelvo mi mirada hacia adentro del micro y en específico veo al que va a mi lado; no me dan ganas de saludarlo porque ya su cara me insinúa que no es un buen día para él y que le espera una larga jornada. Más adelante, va una señora que comenta en voz alta lo dura que está la vida después de que el cobrador le pidió su pasaje, hay más vallas publicitarias que señales de tránsito y los centros comerciales están inundados de personas, como siempre… Lo raro es que mientras más difícil está la situación, más consumistas son estamos volviendo.

Que vida tan rutinaria la que tenemos… ¿Será que hemos perdido nuestro lado humano y solo vivimos por vivir? , o es que a caso lo difícil de la situación nos ha hecho resignarnos y solo esperar nuestro fin. Suena trágico pero así es. Pareciera que nadie hace el intento por buscar una solución y solo estamos cabizbajos esperando nuestra sentencia frente a este sistema que nos aturde cada vez más.

Franz Kafka, escribe “En la colonia penitenciaria”, obra en la que se puede hacer una interpretación en función de claves interpretativas para entender esta sociedad moderna. En ese sentido se puede hacer una comparación muy clara con la situación actual de nuestro país. Franz en su obra menciona tres elementos importantes: La máquina, la sumisión del condenado y la condena.

La máquina puede interpretarse como el sistema en sí. Este sistema es construido como un sistema inofensivo y fácil de controlar; sin embargo cuando se pone en a funcionar se sale de control y causa un caos completo. La sumisión del condenado puede interpretarse como nosotros mismos que ni siquiera sabemos que estamos dentro de ese sistema y cuando nos damos cuenta nos quedamos resignados porque deducimos que no hay otra salida; la condena es interpretada como la imposición de ese destino que si no es cumplido por nosotros nos condena a la muerte.

En definitiva, lo que quiero decir con esta interpretación es que nosotros sin siquiera saberlo estamos dentro de un sistema que ya nos ha condenado sin preguntarnos si queríamos estar dentro. Un sistema que nos amenaza con eliminarnos si no le obedecemos… Entonces yo les pregunto, ¿habrá siquiera un poco de libertad?

¿Qué es lo verdadero?

¿Qué es lo verdadero? ¿Alguien puede decírmelo?... Para mí la verdad es nuestra propia realidad, es como nos vemos a nosotros mismos, es como queremos que nos vean los demás y como vemos lo que está a nuestro alrededor. La realidad es ambigua, nadie la interpreta de la misma manera; entonces es imposible saber que es lo verdadero porque nadie lo ve de la misma forma; en ese sentido, creo que hay que saber interpretar la realidad para llegar a la verdad. ¿Tu realidad? NO. La realidad. Lamentablemente nadie es sincero en este mundo, siempre actuamos de acuerdo a nuestra conveniencia. Es trágico pero así es. La verdad es que las cosas dependen de nuestros pensamientos y de nuestra forma de ser como en las fotos.

Las fotos son un ejemplo importantísimo en esta clase de temáticas porque ellas muestran como se puede manipular la realidad a nuestro favor. Una fotografía de por sí es la captura de un instante o de un momento; es, sin duda, parte de lo que ahí aconteció. Sin embargo, puede catalogarse de dos maneras: subjetiva, porque da lugar a muchos significados y social porque aunque tiene múltiples interpretaciones el verdadero significado vaga por el imaginario colectivo.

He dicho que una foto es capaz de manipular la realidad; en ese grado, ¿cuántas veces no habremos interpretado mal por esta causa? Es necesario que lo reflexionemos. Para poner un ejemplo más exacto, hemos hablado, en nuestra clase, sobre el turismo de nuestro país. Hemos presentado informes que reflejan las nuevas propuestas y lo que se ha logrado; pero no hemos hablado de aquellos que las páginas web no muestran, aquellos que no están en las fotografías de publicidad, aquellos que el extranjero no ve. Entonces, ¿es en realidad El Salvador lo que mostramos a nuestros visitantes? O es un encuadre de lo que para el turismo debería ser.

domingo, 15 de junio de 2008

Identidades compartidas

En la actualidad, nuestro país se encuentra influenciado por diversos tipos de culturas, esto ha provocado que seamos una mezcla de costumbres y tradiciones de muchos lugares. No solo tenemos una identidad compartida en cuanto a tradiciones sino que también en nuestra forma de vestir.

Últimamente, la moda europea se deja ver con mayor claridad en nuestras calles. Por ejemplo: botas, abrigos y bufandas son algunos de las prendas que más se observan. Cabe destacar, que no solo es ropa y costumbres sino que todo esto está en una sola estructura. Si observamos a nuestro alrededor, tenemos muchos centros comerciales con ambientes que no pertenecen a nuestro país.

Por ejemplo, La Gran Vía. Estar dentro de este lugar es como estar en otro país, las instalaciones y el ambiente nos transportan hasta la gran vía de algún país europeo como por ejemplo la gran vía de Madrid en España, no con tal magnitud claro pero se nota que los arquitectos se esforzaron por lograr algo lo más semejante posible.

Sin embargo, esta nuevas identidades no se construyen simplemente para que los salvadoreños disfrutemos de estos bellos establecimientos sino que también para que aquellos que nos visitan por cualquier razón, ya sea turismo o negocios, no se sientan tan lejos de su casa. En este sentido se busca atraer a los visitantes y mostrarles que nosotros también estamos preparados para recibirlos.

Pero no solo los centros comerciales son focos de turismo en nuestro país también lo son las pocas costumbres que aun nos quedan. Les quiero contar algo: En un lugar, un poco escondido de nuestro país, hay un pueblo llamado Juayua. Al principio, nadie, bueno casi nadie, sabía que existía hasta que un día se le ocurrió a un cierto comité explotarlo como turismo y se inventaron la “Feria Gastronómica”, que consiste en un sin fin de comidas para degustar y además de eso muchas ventas artesanales, música y otros atractivos como el conga bus y el trencito de Juayua. Desde entonces, para ser exactos 1997, Juayua se ha convertido en uno de los lugares más famosos de El Salvador.

Sus habitantes, acostumbrados a interactuar con gente extraña y de otros idiomas, se esmeran porque esos turistas que llegan ansiosos de probar esas exquisiteces se vayan satisfechos y regresen pronto. No ha sido fácil para ellos ya que deben lograr adaptarse a esos comportamientos.

lunes, 19 de mayo de 2008

Qué somo entonces: ¿empleados o simplente material de apoyo?

Para las empresas es muy importante generar más ganancias en menos tiempo. Para ello necesitan que sus empleados trabajen con mayor eficiencia. En ese sentido, el trabajador es convertido en una máquina para producir, y son especializados en una sola función para agilizar el proceso. Mientras más grande es la empresa mayor es la estructura de los procesos que ahí se desarrollan. Desde el jefe hasta el obrero todos actúan de acuerdo a sus funciones y obligaciones y por esto mismo muchas veces se pierde la comunicación entre ellos. El hobrero no es más que un ayudante para que la empresa se mantenga en el sistema económico. Es evidente que recibe su paga para subsistir y mantener a su familia, pero quien obtiene los mayores beneficios es el empresario. El hobrero está adentro del sistema gracias a su trabajo para la empresa pero al quedar desempleado automaticamente queda fuera y ya no es parte de nada. Todo funciona asi: a mayor riqueza, mejor posición; a menor riqueza, mayor exclusión y si no hay nada no eres parte de nada.