Mucho se habla sobre la existencia de Dios. La gente a diario lo culpa de todas sus desgracias pero no se pone a pensar si en realidad es Dios el culpable.
Las catástrofes y todas las desgracias de este mundo no son culpa suya ya que a veces con nuestras propias acciones las provocamos. Por ejemplo, las inundaciones, que se están causando a raíz del derretimiento de los polos; el hambre, que se da por la mala distribución de las riquezas; la pobreza, violencia y muchos otros problemas que tienen su origen en nuestra misma culpa.
Lo que pasa es que nuestro propio orgullo no nos permite reconocerlo y hace que siempre estemos buscando culpables de todo lo que nos pasa.
¿Qué estamos haciendo?
No es esto lo correcto y no es justo que solo lo busquemos cuando hay terremotos o problemas en nuestra casa sino que siempre porque es quien da la fuerza y nos da la vida.
Me molestan las imágenes que están en internet de mujeres dando de mamar a niños casi convertidos en calaberas porque creo que la solución está en nuestras manos pero siempre estamos buscando, como dije antes, un culpable

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