lunes, 19 de mayo de 2008

Qué somo entonces: ¿empleados o simplente material de apoyo?

Para las empresas es muy importante generar más ganancias en menos tiempo. Para ello necesitan que sus empleados trabajen con mayor eficiencia. En ese sentido, el trabajador es convertido en una máquina para producir, y son especializados en una sola función para agilizar el proceso. Mientras más grande es la empresa mayor es la estructura de los procesos que ahí se desarrollan. Desde el jefe hasta el obrero todos actúan de acuerdo a sus funciones y obligaciones y por esto mismo muchas veces se pierde la comunicación entre ellos. El hobrero no es más que un ayudante para que la empresa se mantenga en el sistema económico. Es evidente que recibe su paga para subsistir y mantener a su familia, pero quien obtiene los mayores beneficios es el empresario. El hobrero está adentro del sistema gracias a su trabajo para la empresa pero al quedar desempleado automaticamente queda fuera y ya no es parte de nada. Todo funciona asi: a mayor riqueza, mejor posición; a menor riqueza, mayor exclusión y si no hay nada no eres parte de nada.

domingo, 4 de mayo de 2008

¿Se puede vivir sin tecnología?

La mayor parte de personas tienen en sus casas muchos aparatos tecnológicos: computadoras, celulares, agendas electrónicas, dvd´s, play stations, entre otros, y se vuelven para ellos cada vez más indispensables.

Se puede observar que desde niños hasta adultos disfrutan de estas herramientas; sin embargo, hay gente que no necesariamente tiene todas estas cosas. ¿Será que estas personas se desempeñan igual que los demás o tienen los mismos alcances? Pues la verdad si.

Por mencionar un aparato, hablemos del celular. Paramedio, una revista argentina, hizo un análisis sobre si la gente necesitaba de manera indispensable un celular. Se encontraron con que la gente con mucha frecuencia siente la necesidad de sentirse identificada en otras palabras, el celular les brinda una cierta identidad.

Sin embargo esto trae desventajas, ya que conlleva a una dependencia del aparato y a que le individuo se sienta incompleto si no lo trae consigo. En ese grado, el individuo se convierte en alguien que ya no pertenece directamente al mundo porque no tiene una relación con él.

Ahora bien, hay gente que no tienen un celular y solo por eso no quiere decir que no tenga una identidad o que no pertenezca a la sociedad. Ellos se sienten cómodos con este estilo de vida y optan por usar los rituales comunes de comunicación. Si bien es cierto que el celular nos ayuda a comunicarnos, muchas veces es un escape para no sentirnos solos o para que los demás noten que no estamos solos.

Es hora de pensar si estamos demasiando atados a nuestras tecnologías y si en lugar de darnos identidad no nos están robando protagonismo de nuestra propia vida.